Building a Network for Buen Vivir

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The current state of the world and of humanity is also of CONCERN to us. We are concerned about the rise in inequality, poverty, human crisis, wars and all the human suffering that can be prevented and is not due to economic or political reasons that serve private interests more than public ones. We also worry about improving the quality of our democracies, providing for a citizen that is more informed and educated, and about creating opportunities for the genuine involvement and participation of our citizens. Above all, our main concern is the self-destructive worldwide breakdown in which we are immersed, driving development models that are clearly unsustainable, and mortgaging future generations´ lives. Global warming and deforestation are consequences of lifestyles that are based on the expansion of consumer habits, which among other detriments, leave us feeling constantly unhappy and unsatisfied.

WE KNOW that there are alternatives to this downward spiral of ecocide. In different ways and at different times, the native peoples of South America have used concepts such as “Sumak Kawsay” to refer to the absolute harmony that must be held among humans, communities and nature in order to ensure a good life, or “Buen Vivir,” for each living being on this planet. Sadly, this ancestral wisdom was disregarded by colonizers, who instead, imposed their market-based and individualistic paradigms upon the worldview of colonized people.

There are more and more voices that claim that “another world is possible,” however. At this moment, these voices are few and far between and focus on developing local, marginal projects whose reach is limited, but whose significance is greater and greater. As Edgar Morin states, “A new civilization is emerging,” making it necessary to expand the size of the critical mass needed to bring on a true paradigm change, redefining the concepts of progress, development and well-being, and promoting the integration of a global network of citizens, groups and public and private agencies that work together in building a “society for Buen Vivir.”

Ecuador is perhaps one of the first countries to consider “Buen Vivir” as their main objective of public policy. The “government framework for Buen Vivir” was established in the Constitution of 2008, in which for the first time in our history, nature is recognized through the application of rights. In great detail the 2013-2017 National Plan for Buen Vivir establishes the objectives, goals, policies, strategic guidelines and the indicators for assessing Ecuador’s development model. Lastly, with the creation of the Secretariat of Buen Vivir, under the President’s administration, Ecuador has openly taken a stance in promoting change not just in a physical sense, but also by taking the cultural and spiritual dimensions that are needed to achieve real change in the models of life.

  • Establish the integration of a Network for Buen Vivir that serves to create synergies to exchange ideas and projects and that makes the growing commitment to change our current development model visible, a model that is currently unsustainable and destructive.
  • Create an International Center for Thought in the Galapagos Islands, which is to promote active reflection on the elements and processes that are necessary in order to fulfill the objective of building a global society of Buen Vivir.
  • With the collaboration of universities, think tanks and governments from around the world, develop efforts that lead to establishing a system of global Buen Vivir indicators.

Lastly, WE ENCOURAGE all people, groups and institutions -whether public or private- to contribute to the process of building a society of Buen Vivir together.

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Construyendo una Red Internacional del Buen Vivir

 

A nosotros también NOS PREOCUPA la situación actual del mundo y de la humanidad. Nos preocupa el incremento de la desigualdad, la pobreza, las crisis humanitarias, las guerras y todo  el sufrimiento humano evitable que no se evita por razones económicas o políticas que atienden más a intereses privados que colectivos. Nos preocupa también mejorar la calidad de nuestras democracias, incrementando tanto la información y capacitación de los y las ciudadanas, como los espacios para su genuina implicación y participación. Y nos preocupa, sobre todo, la deriva autodestructiva planetaria en la que estamos inmersos, impulsando modelos de desarrollo claramente insostenibles e hipotecando la vida de las futuras generaciones. El calentamiento global o la deforestación son consecuencias de un modelo de vida basado en el desarrollo de pautas de consumo
que, entre otras perversiones, nos hace estar permanentemente insatisfechos e infelices.

Nosotros SABEMOS que hay modelos alternativos para salir de esta espiral ecocida. Los pueblos originarios americanos, en diferentes formas y en diferentes momentos, acuñaron conceptos como el de “Sumak Kawsay” para referirse a la necesaria armonía que debía mantenerse entre los hombres, las comunidades y la naturaleza, de forma que se pudiera garantizar una buena vida, o un “Buen Vivir” para cada uno de los seres vivos del planeta. Infelizmente, esos saberes ancestrales fueron despreciados por las civilizaciones colonizadoras, que impusieron su paradigma mercantilista e individualista sobre las cosmovisiones de los pueblos colonizados.

Sin embargo, hay cada vez más voces que claman que “otro mundo es posible”. De momento, se encuentran atomizadas y se concentran en el desarrollo de proyectos locales, de carácter marginal y de corto alcance, pero su importancia es cada vez mayor. Como afirma Edgar Morin, “una nueva civilización está naciendo”, por lo que se requiere ampliar la masa crítica necesaria para impulsar un verdadero cambio de paradigma, redefiniendo los conceptos de progreso, desarrollo y bienestar, y promoviendo la articulación de una red global de ciudadanos, ciudadanas, colectivos e instituciones públicas y privadas que trabajenconjuntamente por la construcción de una “sociedad del Buen Vivir”.

El Ecuador es tal vez uno de los primeros países que considera el “Buen Vivir” como el objeto principal de la política pública. En la Constitución de 2008 se consagra el “régimen del Buen Vivir” y se reconocen, por primera vez en nuestra historia, derechos a la Naturaleza. El Plan Nacional del Buen Vivir 2013-2017 desarrolla con todo detalle los objetivos, las metas, las
políticas, los lineamientos estratégicos y los indicadores de evaluación del modelo ecuatoriano de desarrollo. Finalmente, con la creación en 2013 de la Secretaría del Buen Vivir, vinculada a la Presidencia de la República, el Ecuador se posiciona abiertamente a favor de promover un cambio no únicamente en el sentido estrictamente material, sino también considerando las dimensiones culturales y espirituales necesarias para conseguir un verdadero cambio en nuestros modelos de vida.

Con estos antecedentes, y siendo plenamente conscientes que el proceso de reflexión y acción en pro de una sociedad del Buen Vivir requiere de la creación de vínculos y acuerdos a nivel tanto nacional como internacional, PROPONEMOS, en el corto plazo:

– La articulación de una Red Internacional de Amigos del Buen Vivir, que sirva para crear sinergias, para intercambiar ideas y proyectos, y para visibilizar el creciente compromiso por el cambio de nuestro actual modelo de desarrollo, insostenible y depredador.
– La creación de un Centro Internacional de Pensamiento en las Islas Galápagos, mismo que debe propender a la reflexión activa sobre los elementos y procesos necesarios en el objetivo de avanzar en la construcción de una sociedad global del Buen Vivir.
– El desarrollo de acciones que conduzcan a la concreción de un sistema de indicadores globales del Buen Vivir, en colaboración con universidades, centros de pensamiento y gobiernos de todo el mundo.

Finalmente, ANIMAMOS a todas las personas, colectivos e instituciones, tanto públicas como privadas, a contribuir en el proceso de construcción colectiva de la sociedad del Buen Vivir.